lunes, 11 de diciembre de 2017

Se cumple un año desde la puesta en marcha del Cuerpo Europeo de Solidaridad


En el año que lleva activo el Cuerpo Europeo de Solidaridad se han inscrito en él 42 745 jóvenes de todos los Estados miembros, 2166 de los cuales han iniciado sus colocaciones en 1434 organizaciones.

Günther H. Oettinger, comisario de Presupuesto y Recursos Humanos, ha declarado lo siguiente: 
«Los jóvenes trabajarán en proyectos fundamentales, trabarán amistades para toda la vida y contribuirán positivamente a nuestra sociedad bajo el sello de calidad del Cuerpo Europeo de Solidaridad».

Tibor Navracsics, comisario de Educación, Cultura, Juventud y Deporte, ha declarado: 
«Estoy encantado de que tantos jóvenes de toda Europa crean en la solidaridad y se comprometan con el voluntariado, la formación o el trabajo para ayudar a otras personas. Un año después de la puesta en marcha del Cuerpo Europeo de Solidaridad, muchos de ellos ya han conseguido cambios apreciables, aportando ayuda y esperanza a quienes lo necesitan. Ahora es necesario adoptar rápidamente una base jurídica y un presupuesto propios para los próximos años que permitan materializar los beneficios potenciales del Cuerpo Europeo de Solidaridad».

Marianne Thyssen, comisaria de Empleo, Asuntos Sociales, Capacidades y Movilidad Laboral, ha añadido: 
«Participar en el Cuerpo Europeo de Solidaridad no solo es una gran ocasión de mostrarse solidario, también permite a los jóvenes adquirir nuevas capacidades y aporta un valor añadido a su currículum. Espero que se adopte rápidamente nuestra propuesta de refuerzo del Cuerpo Europeo de Solidaridad para que podamos ofrecer aún más oportunidades a la juventud europea.»

Desde la puesta en marcha del Cuerpo Europeo de Solidaridad, los participantes han sido activos en toda Europa. En agosto de 2017, por ejemplo, un grupo de voluntarios del Cuerpo Europeo de Solidaridad llegó a Nursia, Italia, para sumarse a los esfuerzos de reparación de los daños y restablecimiento de los servicios sociales para la comunidad local afectada por los graves terremotos que asolaron la región un año antes. En total, doscientos treinta miembros del Cuerpo Europeo de Solidaridad prestarán apoyo hasta 2020 a los municipios italianos afectados por los terremotos. Otros participantes en el Cuerpo Europeo de Solidaridad trabajan, por ejemplo, con jóvenes de entornos desfavorecidos o con necesidades especiales, con refugiados o con ancianos, desde Róterdam, en los Países Bajos, a Aveiro, en Portugal, pasando por muchos otros lugares de Europa.

La propuesta de la Comisión de reforzar el Cuerpo Europeo de Solidaridad, dotándolo de una base jurídica y un presupuesto propios, y de ampliar sus actividades se debate actualmente en el Consejo y el Parlamento Europeo. El 20 de noviembre de 2017, en el Consejo de Educación, Juventud, Cultura y Deportelos Estados miembros alcanzaron un acuerdo informal que allana el camino para un acuerdo final con el Parlamento Europeo.

Contexto
En su discurso sobre el estado de la Unión de 2016, Jean-ClaudeJuncker, presidente de la Comisión, anunció la creación de un Cuerpo Europeo de Solidaridad que ofrecería a los jóvenes de entre dieciocho y treinta años la oportunidad de participar en una amplia gama de actividades solidarias en toda la Unión. Dos meses después se puso en marcha el Cuerpo Europeo de Solidaridad con el objetivo de llegar a una participación de 100 000 jóvenes para finales de 2020.
En esta primera fase del Cuerpo Europeo de Solidaridad, se elaboraron ocho programas diferentes destinados a ofrecer a los jóvenes la oportunidad de participar en una serie de actividades de solidaridad para hacer frente a situaciones difíciles en toda la UE. La participación no solo beneficia al desarrollo personal de los jóvenes, a su implicación activa en la sociedad y a su empleabilidad, sino que también ayuda a las organizaciones no gubernamentales, a los organismos públicos y a las empresas en sus esfuerzos por hacer frente a los desafíos sociales y de otro tipo.

Tras la puesta en relación de los voluntarios con las organizaciones, iniciada en marzo de 2017, en julio se puso en marcha la vertiente profesional del Cuerpo Europeo de Solidaridad con dos proyectos dirigidos por los servicios públicos de empleo de Francia e Italia y respaldados por la Comisión Europea. Estos proyectos ofrecen empleos o períodos de prácticas relacionados con la solidaridad en otro país de la UE a un máximo de 6 000 jóvenes.

El 30 de mayo de 2017, la Comisión presentó una propuesta para consolidar los cimientos del Cuerpo Europeo de Solidaridad, con un presupuesto de 341,5 millones de euros para los años 2018-2020 y una base jurídica propia. Además, la Comisión propuso ampliar las oportunidades para los jóvenes. Aparte de ofrecer colocaciones de voluntariado, prácticas y empleo, en el futuro el Cuerpo Europeo de Solidaridad también ofrecería a los participantes la oportunidad de crear sus propios proyectos de solidaridad o de llevar a cabo acciones de voluntariado en grupo.

El 17 de noviembre, en Gotemburgo, Suecia, en un almuerzo de trabajo sobre educación y cultura, el presidente Juncker propuso a los líderes de la UE el objetivo de que 1,5 millones de jóvenes participen en el Cuerpo Europeo de Solidaridad de aquí a 2025, objetivo que exigiría un presupuesto de 6 000 millones de euros en el período 2021-2027.

En la representación en España de la Comisión Europea celebran este aniversario:  https://ec.europa.eu/spain/event/171205_ESC-Anniversary_es

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Se pone en marcha el Año Europeo del Patrimonio Cultural 2018

En el Foro Europeo de la Cultura celebrado en Milán el pasado jueves 7 de diciembre, se iniciaron las celebraciones relacionadas con el Año Europeo del Patrimonio Cultural 2018.

El Año Europeo del Patrimonio Cultural centrará su atención en el rico patrimonio cultural de Europa, destacando su papel en el fomento de un sentimiento compartido de identidad y la construcción del futuro de Europa.

El comisario de Educación, Cultura, Juventud y Deporte, Tibor Navracsics, que ha puesto en marcha el jueves,  de manera oficial el Año Europeo del Patrimonio Cultural, ha declarado lo siguiente: 
«El patrimonio cultural ocupa un lugar central en el estilo de vida europeo. Define quiénes somos y crea un sentido de pertenencia. El patrimonio cultural no solamente está formado por la literatura, el arte y los objetos, sino también por las habilidades que aprendemos, las historias que contamos, los alimentos que consumimos y las películas que vemos. Debemos preservar y proteger nuestro patrimonio cultural para las generaciones venideras. Este año de celebraciones será una magnífica ocasión para animar a la gente, especialmente a los jóvenes, a explorar la rica diversidad cultural de Europa y a reflexionar sobre el lugar que el patrimonio cultural ocupa en todas nuestras vidas. Además, el patrimonio cultural nos permite comprender el pasado y construir nuestro futuro».

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Asisten al acto celebrado hoy el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, el ministro de Cultura de Estonia, Indrek Saar, en representación de la Presidencia Estonia del Consejo de la UE, el ministro de Cultura de Italia, Dario Franceschini, la presidenta de la Comisión de Cultura y Educación del Parlamento Europeo, Petra Kammerevert, y 800 representantes del sector cultural y la sociedad civil de la UE.

El objetivo del Año Europeo del Patrimonio Cultural es sensibilizar acerca de la importancia social y económica del patrimonio cultural. Miles de iniciativas y actos en toda Europa ofrecerán la posibilidad de implicar a ciudadanos de todos los orígenes. El objetivo es llegar hasta un público lo más amplio posible, en particular los niños y los jóvenes, las comunidades locales y las personas que no suelen estar en contacto con la cultura, a fin de promover un sentido de pertenencia común.

Los proyectos y las iniciativas realizados en los Estados miembros, los municipios y las regiones de la UE se complementarán con proyectos transnacionales financiados por la UE. Por ejemplo, la Comisión organizará con los Estados miembros las «Jornadas del Patrimonio» como un acto emblemático del Año Europeo del Patrimonio Cultural a fin de iniciar los trabajos sobre un plan de acción a largo plazo de la UE para la cultura y el patrimonio cultural. Se tratará de un seguimiento de los debates de los dirigentes de la UE sobre educación y cultura celebrados el 17 de noviembre en Gotemburgo.
Según una nueva encuesta del Eurobarómetro publicada hoy, 8 de cada 10 europeos creen que el patrimonio cultural no solamente es importante para ellos personalmente, sino también para su comunidad, región, país y la Unión Europea en su conjunto. Una gran mayoría se sienten orgullosos del patrimonio cultural, tanto si está situado en su propia región o país como en otro país europeo.Más de 7 de cada 10 europeos también están de acuerdo en que el patrimonio cultural puede mejorar su calidad de vida. La encuesta muestra asimismo que 9 de cada 10 creen que el patrimonio cultural debería enseñarse en las escuelas. Tres cuartas partes de los europeos creen básicamente que los Estados miembros y la UE deberían asignar más recursos a la protección del patrimonio cultural de Europa.

Contexto
El patrimonio cultural europeo, que abarca desde los yacimientos arqueológicos a la arquitectura contemporánea y desde los castillos medievales a las tradiciones folclóricas y las artes, es una parte esencial de la identidad y la memoria colectivas de los ciudadanos europeos. Además, el patrimonio cultural genera crecimiento y empleo en ciudades y regiones y ocupa un lugar central en los intercambios de Europa con el resto del mundo. En la UE, 7,8 millones de puestos de trabajo están indirectamente relacionados con el patrimonio (por ejemplo, en el sector del turismo, la interpretación y la seguridad). Más de 300 000 personas trabajan en el sector del patrimonio cultural de la UE, y con 453 sitios inscritos, Europa, como región, representa casi la mitad de la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Por estas razones, especialmente en un momento en el que los tesoros culturales se encuentran bajo amenaza y están siendo destruidos intencionadamente en zonas en conflicto, la Comisión consideró que el patrimonio cultural se merecía un Año Europeo en 2018. La Decisión del Consejo y el Parlamento Europeo por la que se designaba 2018 como el Año Europeo del Patrimonio Cultural se adoptó el 17 de mayo de 2017, a partir de la propuesta de la Comisión de 30 de agosto de 2016.

El Foro Europeo de la Cultura, en cuyo marco se está poniendo en marcha hoy el Año Europeo del Patrimonio Cultural, es un acto emblemático bienal organizado por la Comisión Europea. Gracias a él se da más relieve a la cooperación cultural europea, se reúne a los actores clave del sector, se hace balance de la aplicación de la Agenda Europea para la Cultura y se fomenta el debate sobre la política y las iniciativas culturales de la UE. Además de la puesta en marcha del Año Europeo del Patrimonio Cultural 2018, el Foro de este año reflexionará sobre el papel de la cultura a la hora de hacer frente a los retos europeos y mundiales, así como sobre la contribución de la cultura y la creatividad al desarrollo socioeconómico local y regional.

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La Comisión presenta una Hoja de ruta para profundizar en la Unión Económica y Monetaria europea

Al presentar una Hoja de ruta con acciones y medidas concretas, la Comisión Europea cumple hoy el compromiso asumido por el presidente Jean-Claude Juncker en su Discurso sobre el Estado de la Unión de 2017 y lo expuesto en el Informe de los Cinco Presidentes de 2015 para profundizar en la Unión Económica y Monetaria europea.

Partiendo de la idea que figura en el Informe de los Cinco Presidentes de junio de 2015 y en los documentos de reflexión sobre la profundización de la Unión Económica y Monetaria y el futuro de las finanzas de la UE de la primavera de 2017, la Comisión Europea presenta hoy una Hoja de rutapara profundizar en la Unión Económica y Monetaria, con medidas concretas que se deberán tomar durante los dieciocho próximos meses. También se presentan varias iniciativas dentro de este paquete. El objetivo es reforzar la unidad, la eficiencia y la rendición de cuentas democrática de la Unión Económica y Monetaria europea de aquí a 2025.

El presidente Juncker ha declarado: 
«Tras años de crisis, ha llegado la hora de que tomemos las riendas del futuro de Europa. El fuerte crecimiento económico actual nos anima a avanzar para velar por que nuestra Unión Económica y Monetaria esté más unida, sea más eficaz y democrática y funcione para todos los ciudadanos europeos. El mejor momento para hacer obras es cuando hace buen tiempo».

La profundización de la Unión Económica y Monetaria (UEM) es un medio para alcanzar un fin: más empleo, crecimiento, inversión, justicia social y estabilidad macroeconómica. La moneda única ofrece protección y oportunidades a los europeos, y una zona del euro fuerte y estable es esencial para sus miembros, así como para la UE en su conjunto. En los últimos años se han producido importantes reformas institucionales para reforzar la UEM en Europa, pero su estructura sigue estando incompleta. La Hoja de ruta de hoy refleja los retos pendientes y establece el camino a seguir.

La crisis económica y financiera que afectó a Europa no se inició en la zona del euro, pero puso al descubierto algunas de sus deficiencias institucionales. Transcurridos casi diez años, gracias a los esfuerzos realizados a todos los niveles, Europa está experimentando una recuperación firme y el crecimiento económico se ha extendido a todos los Estados miembros. El desempleo registra sus cifras más bajas desde 2008, mientras que el clima económico es el mejor desde el año 2000. Los europeos también manifiestan el apoyo más alto a la moneda única desde la introducción de los billetes y monedas en euros.

Esto representa una oportunidad para profundizar en la Unión Económica y Monetaria europea. Los dieciocho próximos meses deben servir para adoptar las medidas necesarias, tal y como se acordó en la Agenda de los Dirigentes.

Además de la Hoja de ruta, el paquete de hoy incluye cuatro grandes iniciativas:
  1. Una propuesta para crear un Fondo Monetario Europeo (FME), integrado en el marco jurídico de la UE y basado en la estructura muy consolidada del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE). En los últimos años, el MEDE ha desempeñado un papel decisivo a la hora de salvaguardar la estabilidad de la zona del euro y ayudar a los Estados miembros a recuperar o mantener el acceso a los mercados de bonos soberanos. El FME se basaría en la arquitectura del MEDE, manteniendo esencialmente sin cambios sus estructuras financieras e institucionales actuales, incluso en lo que se refiere al papel desempeñado por los Parlamentos nacionales. De este modo, seguirá prestando apoyo a los Estados miembros de la zona del euro que sufran dificultades financieras. Además, el FME proporcionará el mecanismo común de protección para el Fondo Único de Resolución y servirá de prestamista de último recurso a fin de facilitar la resolución ordenada de bancos en dificultades. También están previstas una toma de decisiones más rápida en casos de urgencia y una intervención más directa en la gestión de los programas de asistencia financiera. Con el tiempo, el FME podría también elaborar nuevos instrumentos financieros, por ejemplo, para apoyar una posible función de estabilización. Se propone que el Parlamento Europeo y el Consejo adopten esta propuesta para mediados de 2019.
  2. Una propuesta de integrar el fondo del Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza en el marco jurídico de la Unión, teniendo en cuenta la adecuada flexibilidad incorporada en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y definida por la Comisión ya en enero de 2015. En 2012, los 25 Estados miembros firmantes se comprometieron jurídicamente a incorporar el fondo de ese Tratado al Derecho de la Unión cinco años después de su entrada en vigor, lo que corresponde al 1 de enero de 2018. El Parlamento Europeo también lo ha pedido así. La propuesta incorpora al Derecho de la Unión los principales elementos del Tratado a fin de apoyar marcos presupuestarios saneados a nivel nacional y está plenamente en consonancia con las disposiciones vigentes definidas en el Derecho primario y derivado. Se propone que el Parlamento Europeo y el Consejo adopten esta propuesta para mediados de 2019.
  3. Una Comunicación sobre los nuevos instrumentos presupuestarios para la estabilidad de la zona del euro en el marco de la Unión, que ofrece una visión de la manera en que determinadas funciones de carácter presupuestario fundamentales para la zona del euro y la UE en su conjunto se pueden desarrollar en el marco de las finanzas públicas de la UE de hoy y de mañana. La Comunicación aborda cuatro funciones específicas: a) apoyo a las reformas estructurales de los Estados miembros mediante uninstrumento operativo de reforma y asistencia técnica a instancias de aquellos; b) un instrumento de convergencia específico para los Estados miembros en vías de adoptar el euro; c) un mecanismo de protección para la Unión Bancaria, a través del FME/MEDE, cuya aprobación está prevista para mediados de 2018 y su puesta en vigor, para 2019; y d) una función de estabilización con el fin de mantener los niveles de inversión en caso de grandes choques asimétricos. La Comisión presentará las iniciativas necesarias en mayo de 2018 junto con sus propuestas relativas almarco financiero plurianual posterior a 2020. Se propone que el Parlamento Europeo y el Consejo adopten estas propuestas para mediados de 2019. Para el período comprendido entre 2018 y 2020, la Comisión propone reforzar el Programa de apoyo a las reformas estructurales mediante la duplicación de la financiación disponible para actividades de apoyo técnico, de manera que alcance un importe de 300 millones de euros de aquí a 2020. La Comisión también propone que se ensaye el nuevo instrumento operativo de reforma en una fase piloto. Con este fin, propone cambios específicos en el Reglamento sobre disposiciones comunes que rige los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos (FEIE) a fin de ampliar la posibilidad de utilizar parte de su reserva de eficacia en apoyo de las reformas acordadas. Se propone que el Parlamento Europeo y el Consejo adopten estas dos últimas propuestas en 2018.
  4. Una Comunicación en la que se exponen las posibles funciones de unministro de Economía y Finanzas que pueda desempeñar el cargo de vicepresidente de la Comisión y de presidente del Eurogrupo, tal como permiten los Tratados de la UE vigentes. Al agrupar las responsabilidades existentes y los conocimientos técnicos disponibles, este nuevo cargo permitiría reforzar la coherencia, la eficiencia, la transparencia y la rendición de cuentas democrática de la formulación de la política económica de la UE y de la zona del euro, en el pleno respeto de las competencias nacionales. Alcanzar un entendimiento común sobre la función del ministro para mediados de 2019 permitiría su creación en el marco de la constitución de la nueva Comisión. El Eurogrupo podría también decidir elegir al ministro como su presidente durante dos mandatos consecutivos a fin de armonizar ambos mandatos.
El paquete de hoy no es ni la primera ni la última fase del proceso de realización de la Unión Económica y Monetaria europea, que es una de las principales prioridades de la Comisión del presidente Juncker, según lo establecido en sus orientaciones políticas, el Informe de los Cinco Presidentes y los documentos de reflexión sobre la profundización de la Unión Económica y Monetaria y el futuro de las finanzas de la UE. Todas las reformas emprendidas hasta ahora se han visto impulsadas por la necesidad de combinar la solidaridad y la responsabilidad a todos los niveles y se trata también de una prioridad esencial de la serie de documentos presentada hoy.
Europa tiene el viento a favor no solo en lo que se refiere a los resultados económicos, sino también en lo relativo a la confianza de los ciudadanos en la moneda única. Una nueva encuesta «Flash» del Eurobarómetro sobre la zona del euro publicada hoy indica que el 64 % de los encuestados considera que el euro es bueno para su país.

Antecedentes
El paquete de hoy forma parte de la Hoja de ruta para una Unión más unida, más fuerte y más democrática del presidente Juncker, así como de laAgenda de los Dirigentes como preparación del encuentro de Sibiu, presentada por el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk; en esa ciudad se deberán adoptar decisiones importantes sobre el futuro de Europa el 9 de mayo de 2019. El paquete, que también se basa en las ideas presentadas por el Parlamento Europeo y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, en su discurso de La Sorbona del pasado septiembre, se presenta antes de la Cumbre del Euro del 15 de diciembre de 2017, fecha en la que todos los dirigentes de la UE se reunirán para un primer debate sobre las próximas medidas por adoptar, y de una reunión específica prevista los días 28 a 29 de junio de 2018 con el fin de llegar a decisiones concretas.

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